Ruta de la GR10 de San Martin de Valdeiglesias a Cebreros. Una preciosa excursión que nos adentra en la provincia de Avila, una auténtica maravilla.

 

Duracion GR-104,5 Horas.  16,5  Kms
Dificultad GR-10 Baja. Camino suave y ondulante entre viñedos, olivos y encinas. Campiña pura.  
Señalización GR-10Buena señalización. Sin problemas.

cloudCualquiera.  Nosotros la hemos hecho el 1o de Noviembre de 2.013

Interes Gr-10Alta. Muy variado. El río Alberche merece la pena muy mucho
Mapa Gr10Mapa de la Ruta y Zona
LA RUTA

Llegamos a San Martin de Valdeiglesias a las 9 AM. Lo primero es ir a la casa rural Casa de Labranza donde me dejé olvidado mi querido palo que me acompaña durante toda la ruta GR10.

Es un palo muy especial para mi. Lo compré en O Cebreiro hace ya varios años. Es un buen palo de madera de castaño gallego que ha mantenido a raya a muchos perros de esos que en las entradas y salidas de los pueblos se ponen un tanto pesados. Con él voy tranquilo; si voy sin él es como si me faltara algo. Abel, el propietario de La Casa de Labranza me lo ha guardado durante más de un mes, y ahora lo recupero, como si fuera un tesoro perdido. Gracias Abel.

Salimos de San Martin a la 10.30. SALIDA por la calle paralela al polideportivo y piscina municipal cubierta. Hay una pequeña fuente en la misma esquina. Señalizado, no hay pérdida. Comenzamos la GR10 camino de Cebreros.

El día es soleado y con algo de aire. Camino ancho entre olivares, encinas y pequeñas huertas, serpenteante. Campiña pura. A mi es la que más me gusta.

Es temporada de caza y se oyen disparos aquí y allá. Esperemos que no me caiga una andanada. A la media hora terminamos de subir la loma y se divisa al fondo Cebreros contra la montaña. Camino suave. Mucho viñedo, garnacha, ya vendimiado. Quedan racimos sin recoger que aprovecho. La uva es dulce, dulce, riquísima.

Rebollos, roquedos, alguna finca de ganadería. Vamos bajando hacia el río Alberche. Algunos ejemplares de pino piñonero espectaculares, inmensos.

Al rato cruzamos un arroyuelo por un puente hecho con palés. Subiendo la loma me salen al paso siete u ocho perdices, ¡y yo sin escopeta!

Al rato cruzamos una carretera y nos internamos en una urbanización de casas y chalets de campo. Bien señalizado.

11.15 AM llevamos 6,5 km y nos quedan 9,6 hasta Cebreros.

Después de la urbanización salimos a una carretera que debemos tomar a la izquierda. Bien señalizada y poco tráfico. Debemos continuar por ella aproximadamente 1,5 km. Al rato nos encontramos con el Camino de Santiago, que es el que debe de venir de Andalucía o Extremadura.

Vamos paralelos a la carretera. Al rato, el camino sale de la carretera a mano derecha. Seguimos bajando y aprovechamos para buscar setas de cardo. Encontramos unas cuantas en la bajada hacia el río Alberche. Las choperas doradas delatan ya su inminente presencia.

Joder con los Quads. Acaban de pasar a toda velocidad por donde yo voy paseando tranquilamente. Parecen marcianos. No termino de entender este tema. Van arrasando por donde pasan… ¿se enteran de algo? ¿Ven algo? ¿Dónde van con tanta prisa? Reflexiono acerca de la inmensa estupidez humana…

A las 12.25 llegamos al río Alberche. Precioso. Un puente muy antiguo estilo románico lo cruza.

Este puente era paso obligado para ir desde León hacía Extremadura, estamos en plena Cañada Real.

Ya en esas épocas los poderosos aprovechaban cualquier circunstancia propicia para sacarle los cuartos al personal. En este caso:  “43 Maravedies y medio por cada millar”, tal y como reza en la inscripción hecha en una gran piedra que da entrada al puente. Interesante. El sitio es precioso y nos invita a descansar y tomar un trago refrescante. Volvemos a coger un racimo de Garnacha, pura miel.

Seguimos camino, ya es todo en subida hasta Cebreros. Los olivos están a punto, están cargados a tope de aceitunas. Debe quedar un par de semanas para recogerlas, máximo. Pasamos por la ermita de Nuestra Señora de Valsordo. Muy bonita y bien cuidada.

A partir el camino ya es de cemento hasta Cebreros en fuerte subida.

A las 13.45 llego a Cebreros. Me dirijo a la estación de autobuses para ver los horarios a Madrid. Sale un bus a las 16.30 con lo que tengo tiempo de sobra para comer y darme una vuelta por el pueblo.

Un chaval del pueblo está a la puerta de su casa vendiendo níscalos, recién cogidos, magníficos. Le compro 2 Kg, bien pesaditos, a 4€. ¡Qué buena compra! Menos mal que llevo la mochila a medias.

Cebreros tiene un montón de bares. De entre todos ellos acabamos entrando en el bar Cebreros y doy buena cuenta de unas patatas revolconas de aúpa y de una tapa de oreja en salsa que quita el hipo. Todo ello regado con vino de la zona, recio, pero muy bueno. Tio Claudio de Bodegas Blazquez e Hos. 

Nos volvemos para Madrid después de una jornada de la ruta G10 preciosa, tranquila, estupenda.

LOS SITIOS